13 noviembre 2016




















Con tu evanescencia por vestido
aquella noche viniste a mi regazo,
nos ganó la pasión con su flechazo, 
dos corazones y un mismo latido.
Entrar en tu interior, haber nacido
de nuevo, guarecido con tu abrazo.
Descubrir y afianzar un firme lazo
mientras la piel fundida da sentido.
A tu lado mi herida cicatrizo,
vuelvo a ser, y con la mente alada
revivo el corazón en este hechizo.
Es tu amor la fiera apaciguada
acunada en un sueño olvidadizo
para no confrontarse con la nada.


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25 septiembre 2016















En ese momento levantó un muro
con el barro y las piedras de todos sus inviernos,
saco a pasear rigurosamente su melancolía
y hasta donde los pasos le llevaron se mantuvo erguido,
luego dejó caer su capa protectora, 
su estruendo de silencio
y observó -siendo un papel en blanco-


Llovía de abajo a arriba,
se mantenían secos los tejados,
mudos los escalones,
quietos los carruajes, no había celebraciones.

Se hurgó en la resaca de vivencias
-que sabía contrarias a la muerte-
recuperó el dolor de la risa máscara
y un frío de despedidas acuchilló su calma,
le desgarró la camisa de fuerza.

Ciertamente aquel día de cristales furiosos
no llevaba un escudo de amor ni de nada sublime,
no había cielo posible,
sima negra pareciera su lecho.


05 septiembre 2016



















Cuando la noche es una cumbre por escalar
se tiene la estación base en el crepúsculo
y los refugios donde guarecerse son lugares gélidos.

Se puede, no obstante, encender una hoguera
y usar los tiempos pasados como leña,
abrigarse con restos de los viejos amores
o contemplar la luna de la tibia memoria.

Es virtud de la noche traer a su oscuro lecho
las huellas no dejadas y los espejos rotos,
los parajes inhóspitos y las encrucijadas.
.

23 mayo 2016















En cualquier momento,
con la franqueza de lo inesperado,
regresa al punto exacto del presente
un cuerpo de mujer que trae consigo
su reflejo de luz iridiscente.
Desnuda, cristalina
cruza el umbral del tiempo,
supera la barrera de la melancolía
y al instante logra el prodigio,
desencalla la tristeza,
surca con su navío el mar de la memoria amable.
Y es así, sin motivo aparente,
que se recupera esa sombra de árbol
donde lo femenino se conjuga
en un verbo capaz de intimidades
más allá de la amnesia o el olvido.
.

20 abril 2016














Es tu mano y mi boca
con mi mano de labios
con mi lengua de dedos.

Tu mano con mi guante
de saliva, de besos,
mi viaje de regreso.

Es tu mano tu puerta
tu llave primigenia
tu diáfana respuesta.
.

14 marzo 2016



Mire usted la estructura de su vida
Pierda el miedo a la temeridad
Evite los insomnios si no es noche de luna
Ruegue al vuelo de su presente alguna certeza
Caiga en dudas, en inseguridad
Acerque sus pies a algún precipicio
Al nadar no siempre busque quietud
pues el agua movida revoluciona  el ser
Tenga en cuenta cuando escale que
cada montaña tiene un reto dormido
y el olvido migas de pan en su seno.

26 junio 2015














No parece ser tiempo de rosas
ni tampoco de panes y peces, 
no está la lozanía al alcance de la mano
ni hay alegres comedias sobre escenarios nuevos.
Cuando regrese -pienso-
tras vivir el paraíso de un orgasmo,
seré de nuevo un extraño,
una piedra mellada,
un antojo de membrillo amarrado a tu pezón.
Y las calles se desnudarán entonces,
serán nuevamente desierto, 
selva virgen destronada
o tal vez un lodazal inmutable.
Por eso me sitúo al trasluz de los otros,
pasando sin saludar,
acariciando sus figuras con mi sombra
sin encontrar miradas en deshielo 
ni fuegos de artificio en el vagón del mundo,
sólo música disco, horizontes sumisos
y una sed de palomas reptando en la garganta.

04 julio 2014




















No lleva al norte ni llevará nunca
mirar con ojos de abeja la colmena,
no es plausible aferrarse al peñasco
con esperanza o sometimiento,
no se roza a gusto la seda muerta
con la mejilla de la dulzura.
Si la herida viene de dentro a fuera
y el tiempo lo desencaja todo
al oído del trote de los caballos
salga el zorro de su madriguera
afrontando la huida hacia la quimera
de encontrar el sol en la negra noche.

02 abril 2014














Soy yo quien lo precisa pero eres tú quien habla
y me encuentro ante un muro de retórica hueca.
Entonces pienso -opaco a tu presencia-
mientras trasluces y observo el horizonte:
Esto es la soledad, compartir ese muro,
tan cerca en la distancia y separados
por toda esa maleza de palabras vacías.

13 marzo 2014















Volví a reconocer su luz fría,
su claraboya abierta a la nada.
Estaba allí, flotando como un hálito
en los pasillos del áspero hospital.

Hoy regresó a enseñarme sus alas
cuando el habla oscurece la presencia
y un no querer decir nada importante
se entremezcla con palabras rendidas.
Hoy se puso a mi lado, su susurro
me despertó al oído la memoria,
el hormigueo sin hambre en el estómago.

Ese corredor largó, gris y largo
con celdas, batas, focos en el techo,
esas enredaderas en las ruedas
de las camillas avanzando a solas,
con esa palidez de margaritas turbias
junto con la estridencia del silencio
adueñándose del patio de butacas.

Se va apagando el lloro con abrazos,
el aire espesa el respirar oscuro,
y desde su bandeja inoxidable
el bisturí de la soledad extrema
corta la espiga de quien no ha de encontrar
el camino de vuelta como nunca
supo entender tampoco el de llegada.
.

26 febrero 2014













Fue al abrir la ventana de la nostalgia
cuando titubeante se coló un gorrión
dulcificando así el rumor de los cuervos.
Desde muy lejos traía en su pico
la levedad de una hoja de durazno,
tras dejarla caer sobre mis manos,
antes de regresar por donde vino,
me susurró al oído con su canto:
Está bien, ya la abandonó el frío,
su cabello ha rescatado el brillo,
en sus mejillas maduran las manzanas,
tiene el cielo en su retina impreso,
duerme, sueña sin usar tu almohada,
apenas te recuerda, no parece importarle
saber si tú también saliste ileso.

06 febrero 2014
















Se me mueren los perros cada noche
y recién levantado los entierro
-después ya pienso en ti-


Me acicalo
me aseo con esmero
suavizo la mirada con tu cielo escarchado
salgo a comprar un suéter cachemir
una camisa oscura de seda japonesa
-ofrendas a tu tacto-


Embellezco con el sol de la calle
sonrío a las aceras
saco pecho
deambulo entre los setos
acaricio los verdes con los ojos
separo los instantes en cajones de barro
te traigo
te desnudo del luto
-incinero la veloz rectitud de la tristeza-

Pero al morir la tarde
con tu mano en el filo
decido silenciar los violines
no descubrirte más
no sacarte del hueco
concluir tu existencia figurada
dar cuerda al mal reloj
ser de nuevo hombre cuerdo.
.

18 enero 2014
















Sufrir la herrumbre,
la confabulación de los silencios
contigo encerrada en ese prisma opaco,
incrustada en mi entraña tu incertidumbre.
Mientras yo,
con un abre suertes enmohecido,
pretendía recuperar la flor tras el invierno,

encontrar escenarios en tus armarios viejos,
cimentar tu creación -esa llama en el mar-

Quise ser impoluto cada noche,
entregando a los párpados la llave
del portalón de piedra que da acceso al delirio
tras las crucifixiones cotidianas
y el deber concluido al apagar la luz,

pero me fue imposible 
no entristecer en niebla cada madrugada
recorriendo la esquiva imagen de tu cuerpo
-ese pan para hambriento-

No hay fe ni escapulario capaz de liberar de lo ilusorio,
de lo experimentado a lo largo del siempre,
la pasión arremete condecorando a fuego
la estridencia y su ruido, 
la paciencia y su eco.


Nunca se hilvana la ilusión con el mismo hilo,
ni es la aguja la misma, 
ni los nuevos atuendos,

por eso las cimas del amor son desiguales,
como son los deseos, 
como las inquietudes.

03 enero 2014















La tristeza es la certidumbre de saberse solo
De no ser ni poder ser párrafo de otro
Es salir en silencio a un patio vacío
Descender la montaña sin alcanzar la cima
Es volar hacia dentro con las alas quebradas

La tristeza es la huella nocturna en una playa
Un temprano paseo por una fría alameda
Es mirar los letreros de  neón sin leerlos
Una noria oxidada poblando el horizonte
Despeñar de lo bello sin agarrarse a nada

Tristeza es recibir invitados con un batín raído
Amamantar el yermo de la áspera nostalgia
Atracar en un puerto con el muelle abatido
Ver los escaparates desde el lado contrario
Y echar en falta lágrimas con las tuyas mezcladas

Por eso y otras cosas más allá de mis limites
La tristeza no sabe de suerte ni esperanza
Pasea por el bosque con los ojos vendados
Escarba en la memoria con la pala mellada
Y cruza los semáforos sin mirar a los lados

03 diciembre 2013














He cogido la tableta de chocolate
tras pensar en sus propiedades antioxidantes
según he ido leyendo desde hace un tiempo
y teniendo en cuenta mi lenta oxidación
he descargado la mandíbula con plena libertad, 
usando los molares,  triturando
circundándola,  tragando con fruición,
sin indicio de culpa por dejarme llevar.

Gracias a ese simple hecho
y como por hechizo
desaparecían los años descuidados a la nada,
las soledad de antes,
tu sombra descosida del recuerdo,
la huella de la muerte ligada a mi orfandad.

Veo y observo la tableta,
su dureza aparente,
su transformación al ensalivarla,
su dulcificar el paso de los segundos.
¿Será cierto que tiene
la formula de la felicidad?
.

09 noviembre 2013








Al entornar los ojos,
escuchando el murmullo marino en la bahía,
puedo advertir que continúo viviendo
del oscuro vaivén de tu silueta,
de tu danza hechicera cercenando las olas.

Eres como neblina acogiendo en tu seno
una alargada tarde de verano,
el ondular del hilo primoroso
de una pequeña hoguera elevándose al cielo.
Por ello te conservo entre mis camuflajes
al lado del insomnio, a la vera del ansia,
y en la madreselva de las insurrecciones
sigues aleteando sobre mis pensamientos
encalando paredes de mi vetusta casa.

Alada e invisible gaviota de mi cielo,
impecable resurges desde las ilusiones
del joven deslucido por la crueldad del tiempo.
...

09 septiembre 2013













La ira es una espina con abrazo ceñido
los sueños un espejo de cristales veloces
y este correr de antílopes es una falsa huída
de la noche a la aurora en tan sólo un instante.
La miopía ha empañado los celestes paisajes
con el barro asfixiando los luminosos peces
de sedosas escamas, de libertad marítima,
y al fondo del armario con piel de terciopelo
van las opacidades recuperando triunfos.
Las gratas dilaciones van desarmando urgencias
un zarpazo en la noche ha talado al insomnio
tal vez por eso sigue la retina del ansia
visitando paisajes de abandonada suerte,
tal vez por eso el lirio de las marchitas hojas
propaga su perfume engalanando el aire.
.

16 julio 2013

Una ciudad de cuentos
















No sé de otra ciudad ni otro lugar
de playa tan vital, mar tan brillante,
con tal capacidad en conseguir
rememorar mi juventud al instante.

No conozco otra tierra donde el aire
arremoline sobre los guijarros
una huella tan dulce y armoniosa
un soplo tan doliente, tan cercano.

El cielo la deshoja cada noche
el sol la templa con delicadeza
y una luna de tejados desiertos
salva nubes, mima las estrellas.

A pesar de su belleza clara
el mundo la contempla de soslayo
pero aun así reposa esa mirada
en su cálido regazo milenario.

En ella habita un pueblo mestizado,
un gentío irracional, desconcertado,
apaciguado por un poder mefítico
que ha sabido exprimir todos sus gajos.

Este pueblo desunido y afable
con un  sigilo que provoca llanto
vagabundea entre las quimeras,
sin conseguir engrandecer su canto.

A pesar de gozar la riqueza
rebosante en sus campos olvidados
mi ciudad asume el sabor agridulce,
su  luz en soledad, su cuento infortunado.

Y va barriendo. muy de tarde en tarde,
los trozos de cristales afilados
que cubren sus magnificencias,
sus pocos regocijos y todos sus quebrantos.

18 junio 2013











No soporto el silencio como antes,
ni el silencio del agua ni el de mi mismo,
pero sobre todo me resulta insufrible
en las desiertas noches de verano
y en las adolescencias repentinas.

Ya no estiro los brazos sin motivo
para abrazar el árbol de mi vida,
o de las vidas que me pasan cerca,
esas con las que a menudo me encuentro
en el sendero que bordea el riachuelo.

Y es que así, sin  quererlo, de repente
todo cobra un sentido sin sentido
y la burbuja explota a baja altura
cuando los ojos esperaban verla
ascender hacia el cielo lentamente.
.

15 mayo 2013

Telaraña















Uno despierta enmarcado y viniendo
de un soñar galeones con cañones inertes.
Salta al fondo del día contemplando,
surcado por manecillas indomables,
la agonía de un reloj con símbolos ambiguos.
Uno ya no encuentra los rostros conocidos
ni allá en los campos verdes
ni aquí en las sombras calmas.
Del amor ni las espinas quedan
y el pardo suelo se anega por un cúmulo
de aguaceros sazonados con lágrimas. 
Bajo las nubes de la álgida existencia
se bosqueja la sombra de una arboleda huidiza,
tanto mirar al centro y el final es traslucido,
una hostil telaraña de fugacidad al viento.

13 febrero 2013














Arduo es dejar a un lado el gris de las paredes,
desperezar ante el rigor del cauce.
Cada rayo de luz,
cristal afilado hiriendo las dulces melodías,
cada gota de lluvia,
beso muerto anegando canciones traídas del pasado.

Cuando los avatares de las encrucijadas
perdieron su presencia despidiendo caminos
van las horas cayendo en un pozo sediento,
palidecen los días en campos desecados.
El semblante del niño se arruga con la noche
allí donde el encuentro con la esencia del hueso
se desencaja en busca de una entrada secreta,
donde los ateridos clavos de la nostalgia
se incrustan en la lápida de una tumba desierta.
Ya el ramo colorido del deseo
perdió su imperio, su sueño de platino
y un frívolo desfile de astillas incendiadas
se aviva con el viento de esta soledad hueca,
de este mundo cubierto por ceniza desnuda.
Ya no vuela la historia, ya no navega el tiempo,
sólo la seriedad del nudo entristecido
del silencio profundo pariendo semejanzas,
desazón enojosa descendiendo a la bruma
del explosivo, rígido punto final del cuento.

Intensa permanece la traba prodigiosa
(resguardado el aliento por la inefable vida)
a la invasión feroz de las ausencias.
.

04 octubre 2012













Frente al reto del papel vistiendo el blanco
gira la rueda del presente con lentitud pasmosa
y las ebrias palabras van desplegando alas,
navegando en metáforas cual pájaros fugaces.
Con un cerrar los parpados se alcanza la tristeza
más pura, más rendida, más golondrina huida,
del pecho de los mares surcados por las penas
manan naves guerreras con sus velas danzantes.
Cartílagos de almas sueñan sin pretenderlo
ceder a la conciencia del mundo conocido
porque frecuentemente el silencio en el hombre
denota un sufrimiento que esconde en la penumbra 
caracolas ocultas en bancos de arena solitaria
Un roedor intestino armó su madriguera
en un prado atestado de amapolas quebradas,
las ancestrales fobias y las cuentas pendientes
arrastraron los restos de la hacienda incendiada.
 Y el hermético macho de esta especie fecunda,
con su apariencia recia, su simular ser fuerte,
su acero cauteloso e intensamente opaco, 
va encubriendo lo fláccido de su anhelante espíritu.

18 junio 2012










Tras el visillo de la nostalgia
una inercia infecunda me cubre con su chal
y una hebra de tinta teje un nuevo vestido
alumbrando así un poema desalentado.

Aunque
una luna de invierno me retorna a tu isla
te veo como al pasado recorriendo su cauce,
preso de ese torrente que arrastra los crepúsculos
y fatalmente próximo al mar de los olvidos.
La reina del tablero avanza inquebrantable
sin saber protegerse bajo ruinas o sombra
y deja, poco a poco, la vida arrinconada
con una niebla fría cegando la llanura.
La brea de las antorchas se consume,
contadas veces vibran los tallos de los lirios,
mientras tanto para el resto del mundo
el campo de batalla es una obra de arte,
un obsequio a los ojos de la supervivencia.
Los lienzos apagados
revisten las paredes agrietadas y sucias,
y allí donde se enturbia la visión del presente,
recostada en el fondo del armario,
reposa solitaria la maleta de sueños.
Todo lo que fue escapa
con el viento de un tiempo que azota inexorable,
al volver cada calle sólo existen solares,
tiendas desocupadas, estantes desolados,
albores apagados y ceniza humeante.

17 mayo 2012















Amparada en su sudario melancólico,
con la risa por traje en primavera,
el rocío siempre a punto en la mirada
y girando en la noria del deseo,
nada hay más asombroso que la vida.
Una rémora íntima nos frena
pero puede descubrirse una fortuna
en las fauces del bosque penumbroso,
y es por ello que de cuando en cuando
corresponde abrir con desmesura
los ventanales de la casa de siempre
desalojando el polvo que los años
posó sobre los estimados muebles.
Luego… salir al llano, a las ciudades
donde luces y calles desperezan,
resucitar los labios con todas las estrellas
halladas en la noche del recuerdo.
Y es justo entonces cuando
conviene alzar la falda de la muerte
y complacerse en su culo pretencioso
antes que alcance a girar su rostro,
despreocupadamente,
como esperando con paciencia admirable
retornarnos al olvido infinito.

14 abril 2012




















Aquella tarde herida
que me dejé soñar por algún dios
en la plaza mayor de un pueblo blanco
y vi pasar las gentes
con un cansancio viejo al caminar
y en seria soledad de pensamiento.
Aquella tarde frágil
me fundí en el aroma de tu ausencia
hasta llegar a ti como si fueras
parte de ese lugar ensombrecido,
y el paisaje de ti rompió la tarde
en una nebulosa de esqueletos,
de suaves ecos soleados por los años.
Cada esquina desanuda un beso
y en cada calle aguarda
una pequeña parte de tu cuerpo
Te ame como a la tierra,
como arcilla de artista en el silencio
de un taller donde tiene
la paz su ley y el corazón su tiempo.

17 marzo 2012

















En la arena tus pies abandonan sus huellas
y su lecho cubierto de mar aparenta un pedazo de cielo,
la brisa melodiosa transita por tu pelo
mientras yo te contemplo, embelesado,
navegando melancólicamente en mi velero.
En la orilla las olas coronan su viaje recalando en tus dedos
y tú, resplandeciente, oteas un horizonte sin velos ni misterios,
la libertad te ampara con un vestido nuevo,
mientras yo, persiguiendo tu estela con mis ojos,
observo tu silueta componiendo en el aire
un poema de amor para lo eterno
Te seduce la mar, su clamor,
su festivo oleaje, su precipicio azul,
su cortesía mortal, su calma y desenfreno
Te arrastra su marea y al alba su sosiego,
es como esa tristeza que viene sin quererlo,
sin saber el porqué, sin avisar “ya llego”,
un buen día se aproxima, anida en el trastero
y sacarla de ahí es poder disfrutar
almendros floreciendo en pleno invierno.
.

14 febrero 2012


En la pureza creo sólo al cerrar los ojos
con una luz ligera clareando los recuerdos
y pienso en el estrago de los letargos grises
desplegando en el viento sus hojas desnutridas
cuando canta la noche su solitaria copla.
Entiendo del amago de los falsos amigos,
su ruido indiferente es un salmo baldío
y en la desolación de lo que nunca ha sido
son un junco inflexible rompiendo la armonía
pues su deslealtad lúbrica empapa los secretos.
Sé de huecos del tiempo sin tuétano ni carne,
de una concupiscencia silenciada en clausura,
de esa leve tristeza que es un pájaro inmóvil
a pesar del estruendos de las detonaciones
y de la tempestad quebrando los navíos.
Voy por la estrecha senda que anticipa la muerte del asombro
.

19 diciembre 2011















La húmeda hojarasca, la penumbra del bosque,
los pasos repitiendo una cadencia herida
y andar y vaciarse por las difusas sendas
que descubre el azar aunado con las piernas.
Un destello nos abre el próximo segundo,
franqueados por ventanas en lóbregos pasillos
somos imprevisibles claridades fugaces
que cierran con firmeza el correr de relojes.
Roza los pensamientos una concupiscencia
valorada en ocasos con sus monedas falsas
e íntimos entresijos esconden aleteos
de cuervos entregados a buscar moribundos.
Ruinas cubren las vistas de las nuevas ciudades,
desde este promontorio que fue feliz colina
la brumosa neblina opaca carreteras
y el cieno de la ausencia siempre nos apadrina.
¡Qué confusa añoranza de los fantasmas idos
habita en el misterio de esta muerte tortuga!
sin carne ni esperanza, caparazón vacío,
hueco de soledades, espuma desolada.
.

19 octubre 2011


Hoy
no quiero mirar al pasado
ni enredar el ovillo de la indulgencia
en el carrete de un espejismo,
lo que quiero es
recuperar la acrobacia púrpura del relámpago
en una tarde melancólica,
estrenar nuevamente
el azul infinito que yace en mis ojos,
seguir el ondear de un signo admirativo
sobre el agua de nuestro estanque,
adentrarme en el inmenso territorio
de un milímetro tuyo
y atrapar un segundo oceánico
traído por las olas desde tu tierra
.

19 septiembre 2011
















Una mujer siempre es un enigma
si sabe contemplar con ausente mirada
el mar perdido, la serena montaña,
los verdes valles, la crepitante hoguera,
y enseñar a mirar tras la ventana,
de ambos lados,
como desde un velero al viento de la vida.

Una mujer es un bello misterio si consigue
festejar sus caderas entre los viejos sauces de la tarde,
alimentar el fuego de una historia de amor desde sus ojos,
y dedicar el baile de su pelo a la brisa.

Una mujer es un cierto milagro cuando decide
despedir el hastío usando el trazo de una curva en su boca,
o entreverarse con la limpia frescura de un arroyo
tras convocar al sol en su piel delicada.

Una mujer consigue abrir luz en el cielo
tras la lluvia pesada de los años y el ruido,
es un faro de asombro en la noche reptante
y una placidez vieja volviendo del exilio.

02 agosto 2011













10.-
Gran almacén, sección lencería. Para nuestro aniversario buscaba una prenda prodigiosa capaz de hacerme recobrar el deseo.
Vi a Laura y su turbación al advertir mi presencia, iba acompañada por su marido e hija. De repente la niña susurró al padre alguna urgencia y ambos se esfumaron.
Después de elegir una prenda íntima se dirigió al probador, fui tras ella y entré decidido. Juntos recobramos nuestro paraíso durante unos minutos, luego, sin palabras la vi alejarse, tan distante en la vida, tan ligada a mi piel.
Mi mujer nunca sabrá por qué esas braguitas azul celeste que le regalé me excitan tanto.


11.-
Al salir dio un monumental portazo haciendo caso omiso a los feroces gritos provenientes de interior de la casa. Ojos en las ventanas, lluvia hostigando, faros deslumbrando y una última y breve mirada orientada hacia los visillos blancos. Le esperaba la próxima estación, atrás tan sólo quedaba el cieno después de nueve años y dos hijos. Le acompañaban mentalmente tres sencillas letras: Fin.


12.-
Su decisión era una osadía pasando por encima del destino. Volvió a rasgarse el brazo con la cuchilla mientras el agua brotaba purificadora, férvida. Sus ojos estaban anhelando ya la clausura, el tocadiscos esculpía en el espacio el quinto movimiento de la segunda de Malher. Por vez primera en su vida escuchó el sonido de la luz, existía ese sonido, ahora sí, y sólo para él, el universo se fundió en un blanco infinito.
.

15 julio 2011












7.-
Quien no sea capaz de matar, no siga leyendo. Quien no conozca de este continuo y maléfico eco aleteando en la mente, detenga su vista. Quien, con sus propios ojos, no identifique una escapatoria como la boca de una mina en el derrumbe, absténgase e ignore la hoja de este cuchillo que es una liberación. Y que piense en este carmesí intenso cubriendo mis manos tan sólo como un montoncito de delicados pétalos de rosa.


8.-
Él, sin ningún decoro, deslizaba la lava de su mirada por cada una de sus curvas mientras ella sentía crecer el poder del deseo y consideraba la posibilidad de abandonarse. El arrebato era irrefrenable y follar sin mediar palabra la excitaba. Su marido roncaba en el salón, la noche era clara, cálida. Alzó su falda brindándole el culo desnudo que era otra luna llena. Concentrados en su pasión sonó un chirrido al entreabrirse la puerta. El gato les provocó un orgasmo fulminante, inolvidable.


9.-
El aire que entraba por el pequeño orificio no lo mantendría consciente más que unos minutos, le costaba respirar con normalidad. Aún así debía mantener la calma, no tardaría en llegar la asistenta para librarlo de este encierro fortuito. Decidió ir contando los segundos, ella llegaba a las 9, que ya debían ser, y todo resuelto. Le sobresaltó el timbre, saltó el contestador. -Don Roberto, soy Chelo, le llamo para decirle que me retrasaré ¿dónde está?
.

20 junio 2011












4.-
Viajaba en el metro y nada más verla recibí la penetrante daga de su mirada, súbitamente recobré una emoción para mí muy común en otros tiempos. Tras un par de minutos pensé: la atracción es irracional por eso aún se agita mi corazón ante una belleza. Y es posible ¿por qué no? podría estar sucediéndole algo similar a ella; resulta tan hermoso imaginar a mis sesenta años ser amado por una treintañera.
Sigue mirando insistentemente, se levanta y parece que se dirige a mí.
-Caballero, por favor siéntese en este asiento, yo soy joven…


 5.-
Se les olvidaba la voz cuando estaban juntos, temían perder el lenguaje hablado, que ya no consideraban necesario, pues si escapaba algo de sus labios eran suspiros, susurros que sólo ellos entendían. Era esto lo sublime de su amor, tras el turbio cristal de las palabras, creaban un nuevo idioma elevado a la potencia infinita, un ensayo a la busca del paraíso.


6.-
Mi piel sabe escuchar la tuya, ver limpiamente los poros de la tuya, te huele en el silencio, en la penumbra. Mi piel no sólo es tacto ni caricia o seda, es fusión de rocíos para nuestras nostalgias, y sobre todo es escalofrío, el perdón de todos los pecados de mi desorden.
.

04 junio 2011

1.-

Abrazado a su vómito sangriento se palpó la herida, una dentellada de acero bajo el raso cielo nocturno, al tiempo que una asombrosa serenidad lo inundaba. Escucho el sonido de la huída del cupé negro rasgando el asfalto y, de soslayo, vio a un peatón con andar indeciso ignorando su presencia.
-Pensó- las estrellas son palomas de Neruda, me aflora la muerte y viene sola, como la vida.
El aire le huía, le abandonaba dulcemente invitándolo a cerrar definitivamente los ojos sin solemnidad ni adioses.


2.-


Su risotada cayó como una losa al final de la cena. Lo miraron perplejos pero él, en vez de explicarse, saco impúdicamente la lengua y lamió la palma de su mano. Lograr atención no era cuestión de formas, él era el más imprevisible de los actores, loaban sus improvisaciones; así que, tras extraerlo de la cuenca, depositó su ojo de cristal en el hueco lamido y excluyendo la palabra ñoño, que odiaba, recitó sin errores las dos páginas de la letra ñ en el María Moliner.


3.-


…y pensar cómo cumplió su último ciclo: vaporizándose hasta hacerse visible en nube blanca, mudando el color a gris antes de la tormenta y tras precipitarse, gota a gota, formar parte del manantial hasta llegar al caño de la fuente donde rellené la cantimplora. Ahora, después del accidente, tan sólo es mi último trago bajo el abrasador sol de este implacable desierto.
.

18 marzo 2011
















Éste no es un poema apasionado
ni es una agudeza jugueteando con las palabras,
no es éste un párrafo cristalizado en señal de socorro
ni es surco en un papel con afán postrero.
No hay botella con mensaje flotando en su vientre
ni es parte del frondoso invernadero de la amargura,
no es el eco de la voz arraigada en la incertidumbre
ni un intento para desterrar la tristeza anidada en los poros.
Tan sólo es la efervescencia de un insomnio,
el vuelo solitario de un mosquito imaginario,
el sonido sordo dejado al  caer el barrote aserrado en el calabozo,
o tal vez el suspiro después de un prolongado silencio
cuando ya no prevalece lo nocturno con su coraza penumbrosa.
Quizá sea el despego inesperado de un mucílago adherido al cerebro
¿No es acaso en la piel de la noche donde se acallan los deseos?
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