13 noviembre 2016




















Con tu evanescencia por vestido
aquella noche viniste a mi regazo,
nos ganó la pasión con su flechazo, 
dos corazones y un mismo latido.
Entrar en tu interior, haber nacido
de nuevo, guarecido con tu abrazo.
Descubrir y afianzar un firme lazo
mientras la piel fundida da sentido.
A tu lado mi herida cicatrizo,
vuelvo a ser, y con la mente alada
revivo el corazón en este hechizo.
Es tu amor la fiera apaciguada
acunada en un sueño olvidadizo
para no confrontarse con la nada.


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25 septiembre 2016















En ese momento levantó un muro
con el barro y las piedras de todos sus inviernos,
saco a pasear rigurosamente la melancolía
y hasta donde los pasos le llevaron se mantuvo erguido,
luego dejó caer la capa protectora, 
su estruendo de silencio
y observó -siendo un papel en blanco-


Llovía de abajo a arriba,
se mantenían secos los tejados,
mudos los escalones,
quietos los carruajes, no había celebraciones.

Se hurgó en la resaca de vivencias
-que sabía contrarias a la muerte-
recuperó el dolor de la risa máscara
y un frío de despedidas acuchilló su calma,
le desgarró la camisa de fuerza.

Ciertamente aquel día de cristales furiosos
no llevaba un escudo de amor ni de nada sublime,
no había cielo posible,
sima negra pareciera su lecho.


05 septiembre 2016



















Cuando la noche es una cumbre por escalar
se tiene la estación base en el crepúsculo
y los refugios donde guarecerse son lugares gélidos.

Se puede, no obstante, encender una hoguera
y usar los tiempos pasados como leña,
abrigarse con restos de los viejos amores
o contemplar la luna de la tibia memoria.

Es virtud de la noche traer a su oscuro lecho
las huellas no dejadas y los espejos rotos,
los parajes inhóspitos y las encrucijadas.
.

23 mayo 2016















En cualquier momento,
con la franqueza de lo inesperado,
regresa al punto exacto del presente
un cuerpo de mujer que trae consigo
su reflejo de luz iridiscente.
Desnuda, cristalina
cruza el umbral del tiempo,
supera la barrera de la melancolía
y al instante logra el prodigio,
desencalla la tristeza,
surca con su navío el mar de la memoria amable.
Y es así, sin motivo aparente,
que se recupera esa sombra de árbol
donde lo femenino se conjuga
en un verbo capaz de intimidades
más allá de la amnesia o el olvido.
.

20 abril 2016














Es tu mano y mi boca
con mi mano de labios
con mi lengua de dedos.

Tu mano con mi guante
de saliva, de besos,
mi viaje de regreso.

Es tu mano tu puerta
tu llave primigenia
tu diáfana respuesta.
.

14 marzo 2016



Mire usted la estructura de su vida
Pierda el miedo a la temeridad
Evite los insomnios si no es noche de luna
Ruegue al vuelo de su presente alguna certeza
Caiga en dudas, en inseguridad
Acerque sus pies a algún precipicio
Al nadar no siempre busque quietud
pues el agua movida revoluciona  el ser
Tenga en cuenta cuando escale que
cada montaña tiene un reto dormido
y el olvido migas de pan en su seno.