05 septiembre 2016



















Cuando la noche es una cumbre por escalar
se tiene la estación base en el crepúsculo
y los refugios donde guarecerse son lugares gélidos.

Se puede, no obstante, encender una hoguera
y usar los tiempos pasados como leña,
abrigarse con restos de los viejos amores
o contemplar la luna de la tibia memoria.

Es virtud de la noche traer a su oscuro lecho
las huellas no dejadas y los espejos rotos,
los parajes inhóspitos y las encrucijadas.
.

4 comentarios:

Soy feliz dijo...

que maravilla como escribes

ANNA dijo...

Te dejo mi blog de poesia por si quieres criticar gracias.
Me gusta mucho el tuyo.
http://anna-historias.blogspot.com.es.

Setefilla Almenara J. dijo...

Hermoso título para un poema de nostalgia tranquila.
Saludos.

Setefilla Almenara J. dijo...

Rectifico, me había parecido que el poema recibía el mismo título del blog, ahora veo que el poema no lleva título.