18 enero 2014
















Sufrir la herrumbre,
la confabulación de los silencios
contigo encerrada en ese prisma opaco,
incrustada en mi entraña tu incertidumbre.
Mientras yo,
con un abre suertes enmohecido,
pretendía recuperar la flor tras el invierno,

encontrar escenarios en tus armarios viejos,
cimentar tu creación -esa llama en el mar-

Quise ser impoluto cada noche,
entregando a los párpados la llave
del portalón de piedra que da acceso al delirio
tras las crucifixiones cotidianas
y el deber concluido al apagar la luz,

pero me fue imposible 
no entristecer en niebla cada madrugada
recorriendo la esquiva imagen de tu cuerpo
-ese pan para hambriento-

No hay fe ni escapulario capaz de liberar de lo ilusorio,
de lo experimentado a lo largo del siempre,
la pasión arremete condecorando a fuego
la estridencia y su ruido, 
la paciencia y su eco.


Nunca se hilvana la ilusión con el mismo hilo,
ni es la aguja la misma, 
ni los nuevos atuendos,

por eso las cimas del amor son desiguales,
como son los deseos, 
como las inquietudes.

03 enero 2014















La tristeza es la certidumbre de saberse solo
De no ser ni poder ser párrafo de otro
Es salir en silencio a un patio vacío
Descender la montaña sin alcanzar la cima
Es volar hacia dentro con las alas quebradas

La tristeza es la huella nocturna en una playa
Un temprano paseo por una fría alameda
Es mirar los letreros de  neón sin leerlos
Una noria oxidada poblando el horizonte
Despeñar de lo bello sin agarrarse a nada

Tristeza es recibir invitados con un batín raído
Amamantar el yermo de la áspera nostalgia
Atracar en un puerto con el muelle abatido
Ver los escaparates desde el lado contrario
Y echar en falta lágrimas con las tuyas mezcladas

Por eso y otras cosas más allá de mis limites
La tristeza no sabe de suerte ni esperanza
Pasea por el bosque con los ojos vendados
Escarba en la memoria con la pala mellada
Y cruza los semáforos sin mirar a los lados