03 enero 2014















La tristeza es la certidumbre de saberse solo
De no ser ni poder ser párrafo de otro
Es salir en silencio a un patio vacío
Descender la montaña sin alcanzar la cima
Es volar hacia dentro con las alas quebradas

La tristeza es la huella nocturna en una playa
Un temprano paseo por una fría alameda
Es mirar los letreros de  neón sin leerlos
Una noria oxidada poblando el horizonte
Despeñar de lo bello sin agarrarse a nada

Tristeza es recibir invitados con un batín raído
Amamantar el yermo de la áspera nostalgia
Atracar en un puerto con el muelle abatido
Ver los escaparates desde el lado contrario
Y echar en falta lágrimas con las tuyas mezcladas

Por eso y otras cosas más allá de mis limites
La tristeza no sabe de suerte ni esperanza
Pasea por el bosque con los ojos vendados
Escarba en la memoria con la pala mellada
Y cruza los semáforos sin mirar a los lados

1 comentario:

Amando García Nuño dijo...

Pues si eso es la tristeza, puede que la atropelle
como quien ya no sabe frenar su vida a tiempo.

(Disculpa la osadía de comentar en alejandrinos, después de leer los tuyos)
Salud-os