14 febrero 2012


En la pureza creo sólo al cerrar los ojos
con una luz ligera clareando los recuerdos
y pienso en el estrago de los letargos grises
desplegando en el viento sus hojas desnutridas
cuando canta la noche su solitaria copla.
Entiendo del amago de los falsos amigos,
su ruido indiferente es un salmo baldío
y en la desolación de lo que nunca ha sido
son un junco inflexible rompiendo la armonía
pues su deslealtad lúbrica empapa los secretos.
Sé de huecos del tiempo sin tuétano ni carne,
de una concupiscencia silenciada en clausura,
de esa leve tristeza que es un pájaro inmóvil
a pesar del estruendos de las detonaciones
y de la tempestad quebrando los navíos.
Voy por la estrecha senda que anticipa la muerte del asombro
.

2 comentarios:

Galería de Letras dijo...

Excelente. Con tu permiso me quedo por aquí deleitando mi espíritu con tus letras.

Mayte dijo...

En la desolación, en la tempestad tu voz se abre, se agrieta, se vuelve poema.

Besos!