19 octubre 2011


Hoy
no quiero mirar al pasado
ni enredar el ovillo de la indulgencia
en el carrete de un espejismo,
lo que quiero es
recuperar la acrobacia púrpura del relámpago
en una tarde melancólica,
estrenar nuevamente
el azul infinito que yace en mis ojos,
seguir el ondear de un signo admirativo
sobre el agua de nuestro estanque,
adentrarme en el inmenso territorio
de un milímetro tuyo
y atrapar un segundo oceánico
traído por las olas desde tu tierra
.

6 comentarios:

Anita dijo...

qué divino milímetro!!

Letras y Arte dijo...

Que territorio serà ese... el que cabe en un milìmetro de ella.
El que viaja en la cresta de las olas y llega a destino.
Me quedo con tan bellas imàgenes en la retina, disfrutando por igual del poema y la fotografìa.

Mayte dijo...

El azul infinito que desafia todos los sentidos!!

Besos.

Maria Paula Villanueva dijo...

En cada insterticio es donde se esconden las escencias. No?
Bello poema, muy bello!

Javier Herque dijo...

Puede que tus horas sean discretas y perdidas pero tu poesía es intima, complaciente, cercana; tanto como las imágenes que acompañan tus palabras.

Un placer leerte.

Saludo.

Anónimo dijo...

Fuiste a activar el abrazo que anhelabas y lo lograste...
¿A caso dudaste de desposeerlo
en el abrigo de la amistad
que no se mide en tiempo ni edad?.

Fuiste a buscar y encontraste
en su belleza perenne
los frutos que creiste perdidos.

Amando amor diste y das.
Siempre albergarás esa heredad.

"Uno de tus más bellos poemas":)
Un fuerte abrazo!!


(La huellita de al lado)