19 febrero 2007

Me lo temía, mi querida Quantum me ha pasado el testigo de un lindo jueguito.
No se a quién demonios se le ocurren estas “travesuras” pero al final todos acabamos saltando a la comba con la pata coja y un ojo cerrado, más no seré yo el que rompa nada, pues ya todos sabemos lo que pasa con el que rompe.
Por ello reproduzco algunas líneas de un libro con el que me encuentro enredado, y disfrutando mucho, confieso.
“La hija del caníbal” de Rosa Montero
Si no lo entendí mal, hay que ir a la página 123 del mencionado libro, saltarse algunas líneas y transcribir los párrafos posteriores.
Vamos a ello:


Con los años, los humanos nos solemos ir achicando por dentro. De las mil posibilidades de ser que tenemos todos, a menudo acabamos imponiendo sólo una: y las demás se petrifican, se marchitan. Los escritores-profetas del sentimiento ñoño le llaman a eso madurar, aclararse las ideas y asumir la edad, pero a mí me parece que es como pudrirse. Ahí están luego esos muertos vivientes: les conozco. Hombres y mujeres cuarentones, tal vez bien situados, incluso triunfantes en su profesión, que de cuando en cuando suspiran y te dicen: «A mí antes me gustaba tanto hacer deporte...» (ahora la sedentariedad les ha convertido en gordos infames), «de joven me encantaba escribir» (ahora no sólo no escriben ni una sílaba, sino que además el único libro que han leído en los últimos cinco años es el manual de instrucciones del vídeo), o bien «no te lo creerás, pero yo antes vivía al día, disfrutaba haciendo cosas imprevistas y me pasé un año recorriendo Europa a dedo» (y, en efecto, resulta difícil de creer, porque ahora el tipo en cuestión es tan vital como una acelga y tan móvil como un champiñón, y ni siquiera se atreve a comprar el periódico en el quiosco sin haberlo reservado antes por teléfono). Todos ellos acarrean en su interior una colección de momias, todos tienen por almario una necrópolis.
...
Paso la pelota a estas cinco amigas, por si desean seguir jugando:
Marí­a Pastora Campos, Bettina Perroni, Madam_Ladybug, Calanda, Alv@